Infecciones por Mycoplasma hyopneumoniae

Mycoplasma hyopneumoniae (M. hyo) es el principal agente causante de la neumonía enzoótica (NE), una enfermedad respiratoria crónica en los cerdos, y uno de los principales agentes involucrados en el complejo de enfermedades respiratorias porcinas (PRDC, por sus siglas en inglés) (Maes et al., 2017). La NE se caracteriza por una tos crónica no productiva, disminución en la tasa de crecimiento y en la conversión alimenticia (Sibila et al., 2009), generalmente con una mortalidad nula o baja. El PRDC se desarrolla como consecuencia de coinfecciones bacterianas y virales, especialmente con el virus del síndrome reproductivo y respiratorio porcino (PRRSV), el virus de la influenza porcina (SIV) y el circovirus porcino tipo 2 (PCV2) (Sibila et al., 2009). El PRDC puede ocasionar un aumento en la mortalidad y pérdidas severas en el desempeño productivo. La principal amenaza para la economía de la granja radica en la disminución de la ganancia diaria de peso y el eventual incremento en los costos de medicación. La infección por M. hyo frecuentemente cursa de manera subclínica, afectando únicamente el rendimiento productivo.

 

M.hyo bacteria

M. hyo es uno de los microorganismos autorreplicantes más pequeños y carece de pared celular. Este patógeno no puede sobrevivir por mucho tiempo fuera de su hospedador, pero en forma de aerosol su tiempo de supervivencia aumenta, ya que puede permanecer infectivo hasta por 31 días en agua a una temperatura de entre 2 y 7 °C (Villareal, 2010).

El resultado clínico de las infecciones por M. hyo está determinado por diversos factores, como las condiciones de alojamiento, las prácticas de manejo, las coinfecciones y también por las diferencias de virulencia entre los distintos aislamientos de M. hyo. Se ha descrito variación entre varios aislamientos de M. hyo a nivel antigénico, proteómico, transcriptómico, patogénico y genómico, así como en su virulencia (Meyns 2007, Vicca 2003, Betlach 2019). Aunque la patogenia aún no se comprende completamente, se ha encontrado que algunas proteínas (principalmente adhesinas), así como genes relacionados con el metabolismo y el crecimiento, contribuyen a la virulencia.

Las cepas de alta virulencia inducen signos clínicos más rápidos y severos que las cepas de baja virulencia (Villareal, 2009). Las cepas de baja virulencia también provocan una seroconversión más tardía. Sin embargo, una exposición previa a una cepa de baja virulencia no reduce las lesiones causadas por una infección posterior con una cepa de M. hyo de alta virulencia.

La coinfección con más de una cepa en un cerdo o en un lote de cerdos puede resultar en lesiones pulmonares más severas (Michiels et al., 2017).

Prevalencia de resultados positivos por nPCR, número promedio de cepas diferentes, severidad de lesiones tipo Mycoplasma ±DE, prevalencia de neumonía, fisuras y pleuritis expresadas en porcentajes. (Michiels et al., 2017)

 

 

1 = lotes con solo una cepa detectada, 2 = lotes con 2 a 6 cepas diferentes, y 3 = lotes con ≥7 cepas detectadas.

Enfermedad

M. hyo es el principal agente causante de la neumonía enzoótica (NE), una enfermedad respiratoria crónica en los cerdos, y uno de los principales agentes involucrados en el complejo de enfermedades respiratorias porcinas (PRDC). La neumonía inducida por M. hyo se considera una de las enfermedades crónicas más extendidas e importantes en los cerdos. Se estima que su prevalencia alcanza hasta un 80 % en la población porcina a nivel mundial (Batista, 2006). Prácticamente todas las granjas porcinas comerciales en Estados Unidos (más del 99 %) presentan neumonía por Mycoplasma.

Las cerdas y lechones en los hatos de reproducción se consideran el reservorio de infecciones por M. hyo para todo el sistema de producción. Se cree que la circulación de M. hyo ocurre entre las cerdas existentes y se transmite a las primerizas (reemplazos), las cuales son capaces de mantener el patógeno dentro de la granja y son responsables de la mayor parte de la diseminación bacteriana hacia los lechones recién nacidos. La infección por M. hyo tiene una duración prolongada, que puede alcanzar hasta 240 días (Pieters, 2009), lo que complica aún más el ya lento proceso de transmisión observado en los hatos de reproductoras.

La positividad varía entre las diferentes categorías de edad. Típicamente, la circulación masiva ocurre en los cerdos en crecimiento y finalización. La prevalencia en cerdos destetados es muy baja en la mayoría de las granjas convencionales (Krejci, 2019).

La neumonía enzoótica (NE) se caracteriza por una tos crónica no productiva, disminución en la tasa de crecimiento y en la conversión alimenticia (Sibila et al., 2009), generalmente con una mortalidad nula o baja. El complejo de enfermedades respiratorias porcinas (PRDC) se desarrolla como resultado de coinfecciones tanto bacterianas como virales, especialmente con el virus del síndrome reproductivo y respiratorio porcino (PRRSV), el virus de la influenza porcina (SIV) y el circovirus porcino tipo 2 (PCV2) (Sibila et al., 2009). El PRDC puede provocar un aumento en la mortalidad y pérdidas severas en el rendimiento productivo. La principal amenaza para la economía de la granja es la disminución en la ganancia diaria de peso y el eventual aumento en los costos de medicación. La infección por M. hyo suele tener un curso subclínico, en el cual únicamente se ve afectado el desempeño productivo. El cuadro clínico típico de la neumonía enzoótica incluye tos seca no productiva, anorexia y disnea. La dinámica y duración de la tos son factores importantes para estimar el impacto de la NE en el retraso del crecimiento. Evaluar el efecto económico de la neumonía por Mycoplasma es complicado debido al origen multifactorial del PRDC. Se ha reportado una disminución del 17 % en la ganancia diaria de peso y una reducción del 14 % en la eficiencia alimenticia en hatos afectados por neumonía enzoótica (Straw, 1989).

Cuando cerdos sanos, libres de M. hyo, fueron mezclados con hatos positivos a M. hyo y expuestos así a la infección natural, su rendimiento productivo fue inferior. La ganancia diaria de peso (ADG) de los cerdos con neumonía micoplásmica no complicada, en comparación con aquellos que permanecieron libres de M. hyo, se redujo en más de 60 gramos por día, incluso después de ajustar por hato, corral, peso y sexo (Rautiainen et al., 2000).

La presencia de la infección generalmente se confirma mediante la seroconversión específica a M. hyo o por la detección del agente mediante PCR en hisopos laríngeos (Pieters et al., 2017; Sibila et al., 2009). El tejido pulmonar infectado con M. hyo desarrolla consolidación y bronconeumonía catarral, con regiones de color púrpura a gris y aspecto carnoso. La consolidación puede observarse entre las 3 y 12 semanas posteriores a la infección. Las lesiones se localizan principalmente en los lóbulos apicales y cardíacos, así como en la parte anterior de los lóbulos diafragmáticos y en el lóbulo intermedio. Las lesiones se resuelven entre las 12 y 14 semanas, dejando como secuela la formación de fisuras interlobulares (Maes et al., 2008). Dado el carácter crónico de este tipo de lesiones, la bronconeumonía con consolidación cranioventral de los pulmones es muy indicativa de NE, incluso en cerdos de abasto.

Ejemplo de un pulmón con lesiones derivadas de una inoculación experimental de M. hyo (García-Morante, 2016).